"En ese momento María se sintió revolucionaria, líder del grupo, e inventando un absurdo juego de confesiones secretas, le pidió a cada una de ellas que contase su manera preferida de masturbarse. Aprendió varias técnicas, como hacerlo debajo de las mantas en pleno verano (porque, decía una de ellas, el sudor ayudaba), usar una pluma de ganso para tocarse en ese sitio (ella no sabía el nombre de ese sitio), dejar que un chico lo hiciese (a María eso le parecía innecesario), usar la ducha del bidet (en su casa no tenía, pero en cuanto visitase a una de sus amigas ricas, probaría)."
María no tenía bidet, pero yo sí. Y así fue. Leyendo "Once Minutos", de Paulo Coelho, conocí a un amiguito que había tenido siempre al alcance de la mano, y del que nunca me había percatado. Después dicen que los libros del brasileño no son educativos.
Tardé mucho menos que once minutos. Guau. Me pregunté si alguna vez lo dejaría. Si lo nuestro sería amor para toda la vida, o si tal vez resultaría un fugaz enamoramiento del que me olvidaría semanas más tarde. Y fue amor puro, del bueno y para siempre.
Después de esa primera vez, cuando todo terminó, me puse a reflexionar.
Que levante la mano la mujer que haya tenido un orgasmo en menos de cinco minutos gracias a un hombre. Mentira, no les creo. Y, si me pongo a hacer una lista de ventajas y desventajas, me perdonarán, amigos míos, pero salen perdiendo por goleada.
Y no entiendo esta cosa de subestimar al bidet que tienen ustedes. Sí, es naturaleza muerta. Sí, no nos abraza, ni nos dice que nos ama, ni nos hace cucharita las noches de invierno. Pero tampoco nos pega los cuernos con Poxipol, ni nos apaga el celular y alega falta de batería, ni nos coge y después no nos llama. O sí, lo hace, pero ¿qué importa? Vive con nosotras, y no puede irse a ningún lado.
El mío no pide casi nada. Es un trato justo. Él me atiende a diario, y yo lo limpio con Cif y una gamuza húmeda. Bueno, mentira. Pero tengo a alguien que lo hace por mí. Entonces, todos ganan.
Ustedes jodan todo lo que quieran. Nos pueden engañar, tratar como putas, hacernos pagar la mitad de la cena, pedirnos un taxi cuando se sienten satisfechos. Porque la realidad es que, si no tienen tránsito lento, una vez por día todos se sientan a limpiarse el culo en su peor enemigo.
María no tenía bidet, pero yo sí. Y así fue. Leyendo "Once Minutos", de Paulo Coelho, conocí a un amiguito que había tenido siempre al alcance de la mano, y del que nunca me había percatado. Después dicen que los libros del brasileño no son educativos.
Tardé mucho menos que once minutos. Guau. Me pregunté si alguna vez lo dejaría. Si lo nuestro sería amor para toda la vida, o si tal vez resultaría un fugaz enamoramiento del que me olvidaría semanas más tarde. Y fue amor puro, del bueno y para siempre.
Después de esa primera vez, cuando todo terminó, me puse a reflexionar.
Que levante la mano la mujer que haya tenido un orgasmo en menos de cinco minutos gracias a un hombre. Mentira, no les creo. Y, si me pongo a hacer una lista de ventajas y desventajas, me perdonarán, amigos míos, pero salen perdiendo por goleada.
Y no entiendo esta cosa de subestimar al bidet que tienen ustedes. Sí, es naturaleza muerta. Sí, no nos abraza, ni nos dice que nos ama, ni nos hace cucharita las noches de invierno. Pero tampoco nos pega los cuernos con Poxipol, ni nos apaga el celular y alega falta de batería, ni nos coge y después no nos llama. O sí, lo hace, pero ¿qué importa? Vive con nosotras, y no puede irse a ningún lado.
El mío no pide casi nada. Es un trato justo. Él me atiende a diario, y yo lo limpio con Cif y una gamuza húmeda. Bueno, mentira. Pero tengo a alguien que lo hace por mí. Entonces, todos ganan.
Ustedes jodan todo lo que quieran. Nos pueden engañar, tratar como putas, hacernos pagar la mitad de la cena, pedirnos un taxi cuando se sienten satisfechos. Porque la realidad es que, si no tienen tránsito lento, una vez por día todos se sientan a limpiarse el culo en su peor enemigo.









2 tipitos se avergonzaron:
Ja ja MUY BUENO Y REAL
Muy pero muy bueno! Recién hoy descubrí tu blog y me encantó!
Genial!
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